Abril 1995: Chica de 24 años que tiene una crisis de Colitis Ulcerosa desde hace 1 mes. Se trata con 50 mg diarios de cortisona.
Con desinfectantes intestinales, probióticos y antiparasitarios, al mes pudo dejar la cortisona y a los 2 meses ya no tenía ninguna molestia intestinal. También tomó productos depurativos, hepáticos y reforzantes de la mucosa intestinal.
Nunca más ha tenido ninguna molestia intestinal, a pesar de al principio no confiaba con la efectividad del tratamiento.

Tanto la colitis ulcerosa como el colon irritable, y alguna otra colitis crónica que tienen algunas personas, se produce por un desequilibrio de la flora intestinal por cándidas, virus, bacterias o parásitos. Ellos y sus toxinas agreden la mucosa intestinal hasta producir una inflamación (colon irritable o colitis crónica) y lesiones ulcerosas (colitis ulcerosa).

La kinesiología holística te permite saber cómo se encuentra la microbiota o flora intestinal, que siempre está desequilibrada en estas enfermedades, y descubrir qué microorganismos la han desequilibrado.

Con un tratamiento a base de desinfectantes intestinales, probióticos, depurativos y reforzantes de la mucosa intestinal se cura. Si a partir de entonces se toman 3 o 4 meses al año un complemento que aporte probióticos y algún alimento fermentado todos los días no vuelven a aparecer síntomas, a pesar de que persona pueda sufrir con posterioridad traumas emocionales o periodos de estrés emocional.

Desde el primer día de tratamiento, ni la chica ni su familia confiaban en el tratamiento. A pesar de no existir “fe” en ella ni en su entorno, el tratamiento fue muy efectivo y no tuvo ninguna otra crisis. Ello confirma que existía un desequilibrio de la flora intestinal y el tratamiento que hizo fue suficiente, sin necesidad de que existiera “fe o confianza ciega” con los métodos de tratamiento naturales.

 

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Enero 1996: Hombre de 49 años con Colon Irritable desde hacía 9 años.
El último año y medio había sufrido 6 crisis de Diverticulitis, que supusieron varios ingresos hospitalarios con tratamiento con antibióticos.
Tomó probióticos durante 10 meses de forma ininterrumpida, depurativos, alcalinizantes, digestivos y para eliminar toxinas depositadas en los tejidos.
En 5 meses de tratamiento desaparecieron todas las molestias abdominales.

Es un caso parecido al de la chica con colititis ulcerosa, en que las parasitosis y candidiasis intestinales crónicas que había sufrido anteriormente habían alterado la mucosa intestinal de forma directa o a través de las toxinas que producen. Produjeron inflamación de la mucosa intestinal, debilitamiento de la musculatura lisa del colon, la formación de divertículos y más tarde diverticulitis.

Tomó durante 10 meses de forma ininterrumpida probióticos y depurativos para eliminar las toxinas depositadas en la mucosa intestinal y el resultado final fue la curación.

El tratamiento con antibióticos que recibió cada vez que sufría una crisis de diverticulitis lo que hizo es que se cronificaran en el intestino las cándidas y sus toxinas inflamaran ininterrumpidamente la mucosa intestinal.

Los dos siguiente períodos de vacaciones los disfrutó en la India (3 semanas en agosto) y China (todo el mes de agosto), y no tuvo ninguna recaída, ni siquiera diarrea o dolor abdominal algún día. Claro que para ello siguió un tratamiento preventivo tomando todos los días de vacaciones un probiótico y propoleo (desinfectante y estimulante de la inmunidad).

Este tratamiento, o con productos similares, es el que aconsejo a mis pacientes siempre que realizan un viaje a un país con condiciones higiénicas deficientes.

 

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Marzo 1996: Chica de 19 años con períodos de aftas en la boca muy dolorosas, que muchas veces coinciden con una reacción eczematosa en el brazo derecho y cansancio. Sufre amigdalitis recidivantes desde hace 12 años, que normalmente se trata con antibióticos. Hace 3 meses tuvo amigdalitis e hipertransaminasemia, que mejoraron con descanso durante 1 mes. Tiene estreñimiento crónico.
Un mes y medio más tarde acude de nuevo a la consulta y señala que no ha tenido ninguna afta bucal en todo este tiempo, se encuentra mucho mejor de la amigdalitis y del eczema está bastante bien. 
Siguiendo una Dieta para la candidiasis intestinal que tenía, que era, junto con el estreñimiento crónico, la causa primera de las aftas bucales dolorosas, sus amigdalitis recidivantes, las reacciones eccematosas, la insuficiencia hepática y el cansancio, mejoró muy rápidamente con la toma además de desinfectantes intestinales y respiratorios (Cobre, Manganeso-Cobre, Ajo), dos probióticos de forma alternativa, tres productos para estimular las defensas (Vitamina C, Propóleo y Cobre-Oro-Plata), un oligoelemento hepático (Azufre) y un antioxidante (Selenio).

A los 5 meses de tratamiento, además de las aftas bucales, mejoraron todos sus problemas excepto el eczema y la alergia respiratoria, que precisaban más tiempo de tratamiento por ser dos formas que tiene el cuerpo de eliminar toxinas endógenas, y no mejoran hasta que no se ha eliminado un porcentaje importante de las toxinas endógenas.

Las aftas bucales muy dolorosas casi siempre tienen que ver con candidiasis intestinales crónicas. Las cándidas del intestino también pueden colonizar la boca y a la vez en este caso favorecían la amigdalitis recidivante.

Como desde los 7 años sufría amigdalitis recidivantes, que normalmente se trataba con antibióticos, ello fue sin duda la causa del mantenimiento de sus candidiasis intestinales, que acabaron colonizando la mucosa de la boca y produciendo aftas bucales muy dolorosas.

 

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