Sergio A. Gutiérrez Araluce es el Director de Docencia e Investigación de la Escuela Internacional de Kinesiología Holística de México. Médico naturista especializado en KH, imparte cursos de esta disciplina en diferentes países de Latinoamérica (Cuba, Guatemala y México). Este mes de noviembre, los días 4 y 5, estará presente en el 1r Congreso Internacional de Kinesiología Holística, impartiendo el taller: “Infertilidad y dismenorrea. Abordaje con Kinesiología Holística”

De origen cubano “y latino de corazón”, Sergio está vinculado desde hace más de 20 años a la medicina natural y la KH: aprende los conocimientos que va adquiriendo, los aplica y los divulga.

Desde su formación como médico entendió la importancia y el valor de las técnicas tradicionales naturales, que cuentan con gran reconocimiento en su país natal. En Cuba él formó parte del equipo vinculado a los programas de medicina tanto preventiva como curativa que se implementaban desde diferentes instituciones del gobierno.

Más tarde, Sergio profundizó en el aprendizaje de medicinas naturales en países como México, donde, según explica, “cada día se reconoce, al igual que en otros países de Latinoamérica, la necesidad de retomar este tipo de medicina en los programas de atención pública de la población”.

¿Cómo conociste la KH?

Mi primer contacto con la KH fue en 1994, a través de un curso de dos años que impartió el kinesiólogo Juan Francisco Ballesteros, y que me permitió conocer un método infalible y único de diagnóstico y abordaje de los pacientes. Le siguió un periodo de “sequía en KH” (aunque sí continué empleándola  en mi trabajo clínico y docente). Cuando emigré a México en el año 2001 empecé de nuevo a estudiar: primero con el kinesiólogo Juan Carlos Roca, quien luego me invitó a tomar un curso con el maestro Raphael Van Assche, en 2002. Para mí este encuentro supuso uno de los momentos más felices de mi vida. Cursé más veces con él y también con su mujer, la maestra Margot Van Assche, a quien también admiro y agradezco mucho sus enseñanzas.

¿Cambió tu visión, el descubrimiento de la KH?

Fue un cambio crucial yun amor “a primera vista”, ya que si bien con las bases de la formación que tenía en Medicina Tradicional Asiática y Naturopatía, intentaba hacer un abordaje holístico de los pacientes, aún notaba muchas lagunas en la comprensión de cómo hacerlo, de cómo encontrar algo que me gusta llamarle “Lo digno de Tratar o de Curar”. La KH en mi vida supuso un antes y un después, ya que después de conocerla me considero un kinesiólogo holístico en cuerpo y alma. Incluso la KH fue parte de los motivos que me hicieron cambiar de país, buscando cómo continuar con los estudios.

 

¿Actualmente qué representa la KH en tu vida? 

Actualmente representa todo, ya que estudio, doy consultas y enseño KH. Siento un “amor in crescendo” que se nutre y me estimula cada día, a través de la práctica y el aprendizaje continuo.

 

Háblanos un poco de ti. ¿Cómo es tu día a día?

Mis días… ¡siempre están muy ocupados! Soy padre de tres hijos pequeños y busco la manera de compartir mi tiempo entre la familia y mi trabajo. Me levanto a las 7:40h, medito y hago ejercicio, dependiendo del día hago cross fit, yoga o taichí chuan. Luego me voy al consultorio para atender mis pacientes. 

Muchos fines de semana los dedico también aimpartir cursos de KH en varias regiones del país, conferencias en congresos o eventos varios.

 

¿Nos cuentas alguna anécdota curiosa de alguna clase de KH? 

Una de las anécdotas que podría contarles me ocurrió hace ya varios años con un maestro argentino, experto en terapia floral. Cuando le mostré la manera en que podemos testar a través de la KH en uno de mis talleres, se sorprendió muchísimo. Es más, cuando le hice el test a él, enmudeció unos instantes… ¡y hasta lloró! “Es increíble”, me dijo. “¡Con la KH pasamos directamente al plato fuerte, sin entrantes! ¡Consumamos el matrimonio sin pasar por el noviazgo ni los cortejos iniciales!”.

A partir de ese momento este experto ha continuado formándose en KH. Y la ha implementado en sus cursos de terapia floral.

Otra anécdota me ocurrió en 2015, en Austria, donde tuve que exponer sobre la candidiasis… ¡en inglés! Yo hubiese querido hacerla en mi lengua española o en su versión cubana, pero por cuestiones de tiempos y de traducción la hice, algo nervioso, en inglés. Lo más interesante fue que al final me confesaron varios asistentes hispanohablantes que me entendían mejor en inglés que en mi idioma cubano, tan rápido y atropellado, o como le llamo yo, “el cubañol”. 

 

¿Y por último, por qué aconsejarías asistir al Congreso Internacional de Kinesiología Holística en Barcelona? 

Creo que asistir a este congreso va a ser una oportunidad vital de poder seguir aprendiendo, de conocer además las experiencias de muchos colegas. Les felicito por este evento. Opino que ya hacía falta para la KH este encuentro mundial, y que en el futuro es necesario que siga replicándose. La KH va a crecer y se va a afianzar con más fuerza a través de este tipo de congresos.

Que podamos reunirnos profesionales entusiastas de la escuela de Viena, de Barcelona, de Madrid, de Latinoamérica, y poder compartir  conocimientos y experiencias ¡es todo un agasajo!

También es una buena oportunidad para otros terapeutas de medicina natural que puedan acercarse y conocer la KH y sus alcances, para poder emplearla en su práctica diaria. 

Les agradezco mucho a los organizadores, al IGEM, por esta brillante idea, y por permitirme formar parte de ella.  

 

Muchas gracias por tu tiempo, Sergio. Nos vemos los días 4 y 5 de noviembre en el Congreso Internacional de Kinesiología Holística en Barcelona.