El sábado pasado hicimos la visita anual de Fitoterapia en el Parc de les Olors de Cal Vilanova, con nuestros alumnos, para ver de primera mano las plantas aromáticas y medicinales.
Por la mañana empezamos con el recorrido que nos hizo Sònia Brull explicándonos curiosidades, propiedades y utilidades de las diferentes plantas que cultivan en el Parc de les Olors. Al acabar, descansamos para coger aire debido al calor que hacía y Rosa Junyent nos enseñó cómo realizar una bebida refrescante con las plantas que recogimos en el momento. Se formaron grupos y cada uno inventó su bebida. La bebida que sorprendió más fue la de hinojo con maría luisa, con un curioso sabor. Y no faltó la clásica de menta, melisa y maría luisa.
Ya bien hidratados empezamos el camino terapéutico, un recorrido que se realiza descalzos para notar las diferentes texturas que hay en él. Tenemos barro, diferentes tipos de piedras, arena, paja, madera, plantas, troncos y agua. Con todas estas texturas nos trabajamos los diversos puntos de reflexoterapia podal y vimos cuales son nuestras dolencias y puntos débiles. Fue muy divertido, se escuchaban gritos placenteros, risas, carcajadas y mucha complicidad. Los más atrevidos volvimos a realizar una segunda vuelta habiendo ya explorado el camino, ésta vez diferentes sensaciones aparecieron. 

 

En el Parc, hay un nuevo proyecto: unas construcciones de figuras hechas con piedra seca que representan los diferentes órganos del cuerpo humano. Hay el cerebro, el pulmón, el hígado y vesícula biliar, el páncreas, el intestino delgado y grueso, las trompas de Falopio, la próstata y la pierna y el pie. Actualmente, se están plantando las plantas correspondientes dentro de cada órgano. Realizamos un juego de adivinanza. Los alumnos, tuvieron que adivinar que plantas eran las que ya estaban plantadas y que plantas quedaban para plantar.

¡Realmente, un proyecto precioso!

Para acabar la mañana, hicimos la visita del huerto ecológico y seguidamente comimos un menú vegetariano libre de trigo, azúcar y leche de vaca, de los vegetales de ese huerto. Ver antes donde crecieron estos alimentos, nos hizo parecer aún más sabrosa la comida. 

Por la tarde, nos quedaba la recta final. Realizamos una gimcana con Nàdia Guxens donde tuvimos que realizar varias pruebas adecuadas a las diferentes plantas: un masaje para el romero, lavarnos los dientes para la salvia, una canción para el tomillo, juego de memoria para la uva, una meditación para la lavanda, un punto de libro para la mejorana y la invención de un nombre para el abrotano. Todos los grupos lo hicieron muy bien. 

Y por último, Sònia nos enseñó el procedimiento de realización y cada uno nos hicimos y nos llevamos a casa un lote de productos hechos con las plantas del parque que recogimos. El lote de productos contenía un alcohol de romero, hecho con planta fresca, bueno para los dolores musculares y el cansancio. Además de un aceite de caléndula, previamente secada, muy bueno para la piel. Cada uno en casa, tendrá que dejarlo 40 días a “sol y serena”, es decir, expuesto durante 40 días al calor del día y a la humedad de la noche. 

 Un año más, fue todo un éxito la salida. Muchas gracias a todos por participar, realmente fue un sábado muy interesante y divertido.