En las siguientes líneas conoceremos más profundamente a Nàdia Guxens, directora y profesora de la escuela.
 
 
 
• ¿Cómo te presentarías a ti misma?
 
Soy Nàdia Guxens, psicóloga humanista y kinesióloga holística. Trabajo como terapeuta emocional en el centro Guxens, centro de medicina integrativa formado por un grupo multidisciplinar de profesionales que se dedican a promover la salud de manera natural.
Además, soy la directora y profesora de IGEM. Imparto las clases de Kinesiología Holística y Flores de Bach.
Soy una persona muy activa, que siempre busca sentirse satisfecha con lo que hace. Uno de mis dichos es que si vas a hacer algo lo hagas para disfrutar, de lo contrario no hace falta que lo hagas.
 
 
• ¿Cómo es el día a día en tu vida?
 
Mi día a día está repartido entre el ritmo de vida de una gran ciudad como es Barcelona, y la paz y tranquilidad de un pueblo muy pequeño. Hace unos años que la escuela realiza cursos de fin de semana en Sant Marçal, (pueblo del Penedés), y por casualidades de la vida, si existen, conocí allí a mi pareja. Ara vivo entre estos dos sitios, que me permiten nutrirme del estrés barcelonés y de las cosas buenas de estar desconectada como por ejemplo pasear y respirar aire puro, tener tiempo para mí, preparar los cursos y artículos a otro ritmo.
 
 
• ¿En qué momento de tu vida empezaste a interesarte por las terapias naturales?
 
Yo nací entre terapias naturales. He tenido la suerte de tener unos padres, los dos médicos naturistas que me han educado en medicina natural. Para mí, es normal comer la fruta antes de las comidas, no beber agua entre estas, si tengo alguna dolencia o problema tomarme cosas naturales, cuando duermo en un sitio desconocido mirar primero si hay alguna geopatía, no beber leche de vaca, tomarme Flores de Bach cuando me pasa algo, y un gran etcétera. Muchas cosas que para mí son normales y que no me doy cuenta de que lo “normal” es otra cosa hasta que me relaciono con otras personas
 
 
• Explícanos alguna experiencia divertida o curiosa que hayas vivido como profesora.
 
Estaba explicando cómo cargar de energía el Vaso Concepción, un meridiano principal de acupuntura que empieza en el pubis y acaba debajo de la boca. Se carga de energía pasando la mano a uno o dos centímetros de la piel repetidamente desde abajo hacia arriba. Yo estaba mostrando este movimiento,  hasta que uno de los alumnos me dijo: “¿También tenemos que hacer el beso final?”. Y en ese momento me dí cuenta que cuando mi mano pasaba por la boca le daba un beso como acto reflejo. Nos reímos mucho.
Me olvidé de la anécdota, hasta que el siguiente día que me encontré a tres de los alumnos que habían hecho ese curso y me saludaron haciendo ese movimiento. De hecho, ahora ya es nuestro saludo, y estamos pensado de proponerlo como ¡¡"el saludo de los kinesiólogos”!!
 
 
• ¿Qué es lo que más te gusta de tus alumnos?
 
Me encanta ver su cara de pasión cuando explico algo, las preguntas interesantes, las ganas de aprender, que me expliquen su práctica y los cambios que van haciendo en su día a día incorporando los nuevos conocimientos adquiridos. Que la medicina natural pase de ser su estudio a ser su vida.
 
 
• ¿Qué es lo que más te gusta de dar clase?
 
Me encanta la parte emocional. En Kinesiología Holística siempre miramos cuál de los 4 campos está desequilibrado a la hora de tratar algún problema: tenemos el campo energético, emocional, químico y estructural. Y confieso que me sale una sonrisa cada vez que tenemos que tratar el campo emocional.
Relacionado con la parte emocional, es muy gratificante explicar anécdotas de pacientes, cómo hablar con ellos, cómo hacerlos conectar con sus emocionesl, qué tratamientos existen, etc. Todo este mundo tan poco tangible y tan profundo...