Por Oriol Guxens, Osteópata D.O.

Puede resultar una pregunta un tanto osada, pero los que nos dedicamos a ella alguna vez nos lo hemos preguntado. Y es natural hacerlo. Se puede usar en cualquier terapia, sea cual sea la manera de trabajar, seas psicólogo, médico, masajista, esteticista, osteópata, o madre.

Para los que no la conozcan, la Kinesiología Holística se puede definir como un test muscular en el que el terapeuta pregunta al cuerpo del paciente mediante estímulos y éste le responde en el acto. Vendría a ser equiparable a un diálogo entre dos amigos en el cual uno le pregunta “¿qué tal vas?” y el otro le responde “bien”. Pero sincero. Y al decir sincero quiero decir que la respuesta verdadera si lo preguntamos con Kinesiología Holística sería algo como: “bueno, me duele la cabeza y me encuentro bastante cansado últimamente porqué el hígado no me acabada funcionar al 100% y mi dieta no es buena, y por eso mi cuerpo no es capaz de eliminar todos los tóxicos a los que me expongo”. Y continuaría diciendo “creo que debería tomar un drenador hepático, por ejemplo un extracto de cardo mariano, e ir a que me vea un osteópata para que me ayude a mejorar la circulación y la función hepática”. ¡Y todo esto en menos de 10 minutos!

Pero esto es solo un pequeño ejemplo, porqué como ya he dicho la Kinesiología Holística la puede utilizar cualquier terapeuta. Esta vendría a ser la idea principal. Es útil para cualquier terapeuta con conocimientos de base sobre su campo. Pero cuanto más sepas, más abarcas. Así, cuanto más sepas sobre el funcionamiento del cuerpo humano, sobre todos sus sistemas, sobre sus relaciones, sobre sus trastornos, y cuantas más técnicas de corrección y métodos de normalización conozcas, mejor. Podrás ajustar el tratamiento al máximo yendo a buscar la causa real de la dolencia y tratándola como el cuerpo requiere. Paradójicamente, podrás afinar al máximo tratando de manera global. Para ilustrarlo mejor vamos a poner un ejemplo práctico sobre, qué se yo, dolores de barriga.

En la actualidad, los desórdenes gastrointestinales, aunque la mayoría de la gente no es consciente, son muy comunes entre la población. Y digo que la gente no es consciente porqué la gran mayoría no saben que su sistema digestivo no funciona correctamente. A la pregunta “¿cómo son tus digestiones?” o “¿cómo te suele sentar la comida?” o “¿vas bien al baño?” se suele responder “bien” o “lo normal”. Y la mayor parte de las veces “lo normal” no es lo bueno. Si desde que tengo memoria voy por la vida con la barriga hinchada, o voy al baño cada dos días, tendré tendencia a creer que eso es bueno porque es lo de siempre, pero sobre todo porque no duele. Eso es así. Hasta que uno no se siente realmente mal o hasta que no duele alguna parte del cuerpo, no se hace nada. Pero luego a correr. Paralelamente, cada vez más, salen nuevos estudios que investigan este campo buscando principalmente las causas y los posibles tratamientos, pero por lo visto no acaban de ponerse de acuerdo. ¿Qué podría hacer la Kinesiología Holística en estos casos? Vamos a verlo en un caso concreto: el síndrome del colon irritable (SCI).

El SCI es el motivo de consulta más frecuente a los digestólogos en la actualidad. Una persona de cada cinco lo va a sufrir algún día. Se dice que la causa es bio-psico-social, pero hay varios mecanismos que influyen en la aparición del SCI: motilidad visceral, hipersensibilidad intestinal, aumento de la permeabilidad, activación inmunitaria de la mucosa, desequilibrio de la flora intestinal, regulación del sistema nervioso, regulación hormonal, neurotransmisores, miedos, emociones… ¿Por dónde empezamos?
La ventaja de la Kinesiología Holística frente a este caso en concreto es abrumadora. Con un solo test puedes saber cómo empezar a tratar y qué es lo que pide el cuerpo en un primer momento. Quizá el sistema está tan saturado que ha agotado la capacidad de reacción, y por mucho que se le cambie la dieta y se le proporcionen complementos dietéticos no será capaz de regularse. Quién sabe, puede que antes de nada haya que darle flores de Bach para quitar esa tristeza que siente y que le impide funcionar, o a lo mejor hay que equilibrar el sistema nervioso vegetativo con técnicas manuales para darle un pequeño empujoncito. O tal vez lo primero que necesita es corregir la postura para liberar los órganos abdominales, así no estarán tan comprimidos y podrán funcionar mejor. Todo esto se puede saber con Kinesiología Holística. Con un simple test puede saber el qué, el por qué, y lo más importante, el cómo tratarlo.
Contamos un caso real: paciente de 32 años, mujer, acude a la consulta después de haber visitado todos los médicos posibles y no haber dado con la solución a su problema. Explica que desde hace un tiempo no se encuentra del todo bien, baja de energía y cansada, estresada en el trabajo, pero sobre todo se nota molestias en la barriga. La mayoría de los alimentos no le sientan bien, tiene hinchazón, y cuando está peor de la barriga se nota dolor en la zona lumbar de la espalda. A esta persona se le hizo un test de Kinesiología Holística el primer día y lo que el cuerpo pidió fue, primero de todo, terapia emocional. Y luego no salió un desequilibrio de la mucosa intestinal, salió un desequilibrio energético causado por geopatías y ondas electromagnéticas. Es muy importante entender que hasta que no se trabajaron y se regularon estos dos aspectos no salió a la luz el problema intestinal. ¿Y qué pedía el cuerpo para ello? No solo un probiótico y un desinfectante, también quería maniobras vasculares y de drenaje de todo el intestino delgado. Si el intestino delgado está saturado y "colapsado" no le va a llegar la sangre suficiente. Por ese motivo pedía maniobras de drenaje, para descongestionarlo y poder "respirar" mejor. De esta manera el tratamiento complementario con productos y dieta fue muchísimo más efectivo porqué los elementos necesarios para que funcione pudieron llegar mucho más fácilmente.

Con una buena dieta, el probiótico y el desinfectante adecuado, en la segunda visita llegó sin dolor lumbar, las molestias abdominales eran mucho más tolerables y estaba más animada. Quedaba trabajo por hacer, pero al menos estábamos en el buen camino. Eso es lo bueno de la Kinesiología Holística, pues te guía por dónde empezar, y como continuar.

¿Hasta dónde puede llegar la Kinesiología Holística? No se sabe. Eso no significa que no tenga límites, pero depende de cada uno. Cada terapeuta debe entenderla y utilizarla según sus necesidades en cada momento concreto, y aplicarla según sus conocimientos para obtener el mayor beneficio posible.