Por Nàdia Guxens, psicóloga y kinesióloga holística

En Medicina Natural hay un concepto fundamental, la Vis Medicatrix Naturae, que es el poder autocurativo que tiene el ser humano, comúnmente denominado “el médico interno”. Aplicado a la enfermedad, podemos hablar de que la persona enferma ha perdido el poder de autocurarse y la filosofía de la Medicina Natural es darle la información para que pueda volver a reestablecer su capacidad de curación. Partiendo de este concepto, hoy os hablaré de las Flores de Bach, un remedio natural que incide en la parte emocional y ayuda a reestablecer el equilibrio emocional de las personas a través del médico interno consiguiendo este poder de “autocuración”.

Se denominan “Flores de Bach”, a los 38 preparados naturales extraídos de flores que crecen en determinadas regiones de Gran Bretaña y cuyas propiedades curativas fueron descubiertas por el Dr. Edward Bach. Las Flores de Bach son un sistema inocuo, natural, sencillo y eficaz de sanación y autoayuda, cuyo objetivo es restablecer los equilibrios mentales, emocionales y espirituales del cuerpo. 

Todos los remedios usados en este método de tratamiento están preparados con flores de plantas silvestres, arbustos o árboles. Ninguno de ellos es perjudicial o genera hábito. No tienen contraindicaciones ni efectos secundarios. Por ello, es un remedio para todo el mundo, y ésa fue la intención del Dr. Bach: que el hombre pudiera encargarse de su propia curación.

¿Qué significa que las Flores de Bach actúan en el campo emocional? Intentaré dar una explicación fácil: podemos hablar de la emoción como una vibración en el cuerpo. Cuando una persona siente miedo o tristeza, se dice que la vibración de esta emoción en el cuerpo está desequilibrada, es decir que no se emite a la frecuencia correcta (como se ilustra en el esquema 1):


La vibración de la Flor de Bach, emite la frecuencia correcta de dicha emoción. Entonces, cada vez que tomas la Flor de Bach, tu cuerpo recibe la vibración correcta que tendría que sentir esta emoción. Por ello, y considerando lo primero que hemos dicho, las Flores de Bach dan la información correcta de la vibración de la emoción y hace que la persona vuelva por si sola a regularse. Dicho de otra manera, el cuerpo ha perdido la frecuencia correcta de la emoción y crea en la persona un malestar emocional. La persona se siente triste o con mucha rabia pudiendo llegar a afectar su vida personal. Este cuerpo sólo necesita un pequeño estímulo con la vibración correcta para autoregularse e irse a un estado normal (ver esquema 2):

 

En este punto, es adecuado recalcar la importancia de la posología en las Flores de Bach, ya que con una sola toma no es suficiente para que el cuerpo regule la emoción. En función de la frecuencia de vibración de la emoción, será necesario tomar más o menos frecuentemente, así pues, las Flores de Bach se pueden llegar a tomar cada 10 min en los casos más agudos y hasta 4 veces al día en los casos menos severos.

Ahora que ya sabemos cómo actúan las flores de Bach, os voy a hablar de una fórmula estándar que creó el Dr. Bach. Ésta fórmula sirve para situaciones en que se genera temor, inseguridad, ansiedad o miedo al fracaso, por ejemplo, al tener que hablar en público, en un examen o en cualquier otra situación similar. Es importante recalcar que las fórmulas estándares de Flores de Bach pueden ir bien en alguna situación determinada y ser el punto de partida para recomendar o tomar Flores de Bach, aunque siempre es mejor dar las flores de forma individualizada, ya que cada uno vive una misma situación con sensaciones y emociones diferentes y esto permitirá afinar más con el estado emocional de cada persona.

Bach propuso en esta fórmula las siguientes Flores de Bach:

  • Clematis: para personas soñadoras, a las que la realidad les genera mucha ansiedad y necesitan evadirse de ella para no sufrir. Les falta interés y atención en el presente. El clematis ayuda a recuperar la conciencia de la realidad y a "volver a poner los pies en el suelo", despierta la inteligencia creativa, ayuda a vivir el presente y a concretar los pensamientos positivos hacia la realidad. 
  • Elm: para momentos que uno se siente ocasionalmente incapaz, con demasiadas responsabilidades y abrumado por ellas. Analizan todo lo que deben hacer y no se sienten con fuerzas ni capaces de poder abarcarlo todo. El Elm refuerza la confianza y la seguridad, ayudando a salir de los períodos de angustia, aportando resistencia mental. También revitaliza, dando fuerzas y energías para llevarlo todo con ganas y confianza. 
  • Larch: flor de Bach de la autoestima, para sentimientos de inferioridad y en situaciones en que uno ha perdido la confianza en sí mismo. Situaciones en que no se intenta hacer nada por miedo al fracaso ya que siente que no se podrán lograr los objetivos y que es esfuerzo inútil intentarlo. Ayuda a afrontar las cosas con un sentido realista. Da confianza, perseverancia y determinación en sus competencias.
  • White Chestnut: para pensamientos persistentes indeseados y repetitivos, cuando uno no puede dejar de pensar en algo que le preocupa. Situaciones en que se produce un diálogo interno torturante. Da paz interior al evitar focalizar la atención en las preocupaciones mentales. Facilita la concentración y el desarrollo de facultades intuitivas y creativas y aumenta la confianza en un desenlace positivo.
  • Gentian: es la flor para el desánimo, cuando te sientes desalentado ante pequeños contratiempos. Sensación de tristeza, dudas de ti mismo y pesimismo. La flor hace volver el optimismo y la perseverancia para combatir el desánimo. Hace tolerar mejor las dificultades diarias y aumenta la convicción de que no hay fracaso cuando se ha hecho todo lo posible. Da optimismo, coraje, confianza y ánimo.

Como veis, cuando tomas todas estas Flores, cada una de ellas regula por separado todas estas emociones y la fórmula consigue dar seguridad a la persona, mayor concentración y coraje para enfrentar la situación de temor, ansiedad o inseguridad. En un tratamiento individualizado, se tiene que mirar si hay otras emociones que también intervienen en esta situación y aquí entra la importancia en realizar un tratamiento personalizado para cada caso.

Una de las técnicas más eficientes y sencillas para realizar un tratamiento individualizado es la Kinesiología Holística. Técnica de diagnóstico y tratamiento a través de la respuesta muscular de los brazos que te da una exacta información de los desequilibrios en el cuerpo físico, energético, estructural y emocional. Es el Sistema Nervioso que responde a través de los músculos.

Centrándome en el campo emocional y a modo de resumen, podemos concluir que a través de la Kinesiología Holística es posible diagnosticar qué emociones están desequilibrando a la persona delante de esta situación de temor e inseguridad y con ello, es posible realizar una fórmula individualizada de Flores de Bach adecuada a su problemática. No me quiero extender más sobre la Kinesiología Holística. Lo dejaré para otro día.

Hasta aquí esta pequeña introducción para entender cómo funcionan las Flores de Bach. Espero que os haya servido para conocer este método sencillo e inocuo de la Medicina Natural y ¡tengáis ganas de probarlas!