Octubre 2011: Mujer de 33 años que quiere adelgazar. Ha aumentado 9 kg de peso los últimos 9 meses. En aquel momento su peso era de 76 kg, con una talla de 1,64 metros.

Además sufría estrés y falta de energía desde hacía 6 meses. Insomnio desde un tiempo atrás, peor los últimos 2 años. Se le dormían las manos, brazos y piernas en la cama o al levantarse de la misma por la mañana. Y estaba muy sensible los días premenstruales desde hacía 6 meses.

De los 25 a los 30 años sufrió 4 candidiasis vaginales. Desde los 14 años le colocaron 7-8 amalgamas dentales grises (con Mercurio).

Con el Test de Kinesiología Holística se le detectó que tenía una importante Candidiasis en el Colon con alteración de la Flora del mismo, Mercurio en el Hígado e Intolerancia alimentaria a los lácteos de vaca, oveja y cabra, trigo, azúcar blanco e integral, chocolate, mantequilla y margarina y a algunas frutas dulces como ciruela, dátil, higo, pasa y plátano.

Siguiendo una dieta sin los alimentos intolerantes, pero sin una restricción importante de calorías, en 15 días perdió 1,6 kilos, y se encontraba con mucha más energía, tranquila y sin estrés.

Para eliminar el Mercurio del Hígado tomó Clorella y una mezcla de extractos de plantas hepáticas, para la Flora intestinal un probiótico, y para el sistema nervioso Flores de Bach.

Dos semanas más tarde había perdido otro kilo y dormía bien. Otras dos semanas más tarde había perdido 900 gramos, pero se notaba menos volumen corporal, sobre todo abdominal y ya no sentía hormigueo en manos, brazos y piernas en la cama. Desde entonces pudo empezar a comer lácteos de cabra.

A los 3 meses de empezar el tratamiento se encontraba bien de todo, pesaba 70,8 kg, por lo tanto había perdido 5,2 kilos.

Cinco meses más tarde, su peso era de 66,1 Kg, o sea, había perdido 4,7 kg más. Desde el inicio del tratamiento habían pasado 8 meses y había perdido 9,9 kilos.

En este caso se puede comprobar que realizando una Dieta según las intolerancias alimentarias, situación que es muy frecuente estos últimos años en muchas personas, y sin pasar hambre, se pierde peso, volumen y grasa. Y una vez nos hemos acostumbrado a seguir una Dieta sin los alimentos intolerantes, no se recupera el peso y se mantiene un buen estado de salud.