Noviembre 1997: Niña de 3 años, con Alergia alimentaria desde los 3 meses, eczema atópico hasta los 9 meses, crisis de urticaria y edema cutáneo, resfriados, anginas, mucosidades, otitis y bronquitis alérgica. 
Con un tratamiento con desinfectantes intestinales y respiratorios (Ajo, Cobre), antiinflamatorios (Harpagofito), probióticos, regeneradores de piel y mucosas y un prebiótico (levadura de cerveza viva)mejoró paulatinamente en 14 meses de tratamiento, excepto de su alergia alimentaria, por lo que continuó evitando los alimentos alérgicos (lácteos, huevo, pescado y marisco).
En la actualidad, 18 años más tarde, aún no puede comer pescado y marisco, pero de lo demás está absolutamente bien.

A partir de este caso tomé aún más conciencia de la importancia de las alergias e intolerancias alimentarias en muchos síntomas que cada vez tenemos más y que se producen cada vez con más frecuencia.

La niña nació con eczema atópico, a los nueve meses empezó a sufrir crisis de urticaria y edema cutáneo, además de múltiples síntomas respiratorios: resfriados, anginas, mucosidades todo el año, otitis y bronquitis alérgica.

Desde los 3 meses se le diagnosticó alergia alimentaria (lácteos, huevo, pescado y marisco). No los tomó y lo único que se consiguió con ello es que a los 9 meses aparecieran los problemas respiratorios que hasta entonces no había sufrido. Se retrasaron los problemas respiratorios posiblemente por las defensas que le había pasado la madre durante el embarazo y la lactancia materna. A los 9 meses también tuvo lugar el cambio del eczema atópico a urticaria y edema cutáneo.

Y el eczema atópico desde el mismo momento del nacimiento estaba favorecido por tóxicos que le pasó la madre a través de la placenta durante los 9 meses de embarazo, tal como hoy en día se sabe a partir de la investigación científica que se ha realizado los últimos 15 años.

Fue necesario que la niña a los 3 años se le diagnosticara disbacteriosis intestinal, cándidas intestinales, hiperpermeabilidad intestinal y debilidad de piel y mucosas, para que con un tratamiento adecuado durante 14 meses fuera mejorando de todo, excepto de la alergia alimentaria al pescado y marisco. 

En este caso el Harpagofito, como antiinflamatorio, desinfectante intestinal y respiratorio, también fue muy importante para conseguir la mejoría, junto con el Ajo y el Cobre. 

 

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