Diciembre 1996: Hombre de 28 años que acude a mi consulta con molestias en el Colon, alternancia de estreñimiento y diarrea, y sangre en las heces. Meteorismo y dolores abdominales. Cansancio general y matinal.
Comenta que ha estado recientemente 3 meses en la India donde tuvo 3 parasitosis intestinales. En una ocasión eliminó un parásito de 20 cm de longitud, que le supuso tener que ingresar en un hospital. En 1 mes perdió 14 kilos, aunque ya ha recuperado 6.
El tratamiento que le recomendé tomar durante 4 meses fue Propóleo como desinfectante intestinal, un prebiótico, un probiótico, un antioxidante y un diurético
. Volvió a la consulta a los 6 meses, se encontraba totalmente bien de los problemas intestinales y había recuperado el peso que había perdido.

Este caso me hizo reflexionar y desde entonces cuando alguien viaja a países en que las parasitosis son endémicas le aconsejo que durante todos los días del viaje tome un probiótico, y al mínimo síntoma de diarrea, dolor abdominal o infección respiratoria, añada al probiótico una dosis alta de un producto desinfectante intestinal y respiratorio como Cobre, Manganeso-Cobre, Ajo o Propóleo.

Otra precaución a tener en cuenta en estos viajes es no comer alimentos crudos, bebidas y agua no embotellada.

Bastantes personas que viajan a estos países, no toman estas precauciones y tienen alguna parasitosis, que se manifiesta con dolor abdominal y diarrea. Al volver a nuestro país continúan con la Flora intestinal desequilibrada, que favorece que se desarrollen las parasitosis (por oxiuros, lamblias o áscaris) y las candidiasis típicas de nuestro país, que son más leves que las de los países del tercer mundo, pero que también son muy molestas, y que pueden cronificarse si no se equilibra su ecosistema intestinal.

 

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