Blog - Institut IGEM

Artículos

Técnicas de kinesiología para cuidarte: cómo relajarte por la noche

La Kinesiología Holística nos da un abanico de herramientas muy potentes para cuidarnos. Uno de los factores importantes para la salud, es tener un sueño reparador para recuperar las fuerzas para el día siguiente. Si por la noche no descansamos suficiente y la calidad del sueño no es bueno, el cuerpo no se regenerará ni recuperará energía para el día siguiente.

Después de enseñaros cómo activaros en el artículo: Técnicas de Kinesiología para cuidarte: cómo activarte por la mañana. En este segundo artículo os enseño cómo relajaros sintiendo paz, tranquilidad, serenidad y calma con técnicas sencillas y prácticas.

Los siguientes ejercicios son ideales para bajar el ritmo y estar tranquilos después del día, así que aconsejo que los practiquéis por la noche antes de acostaros. Los podéis realizar en la cama para dormir en paz y tener un sueño reparador. Empezaremos por el equilibrio emocional y luego el energético, primero integraremos emocionalmente todo lo que ha pasado durante el día y luego bajar la energía.

EQUILIBRIO EMOCIONAL

1) Integración de Emociones

Durante el día nos pasan muchas cosas, tanto positivas como negativas. Por la rapidez en que vivimos, muchas de ellas se quedan en el inconsciente y no las recordamos o bien sí las recordamos pero evitamos pensar en ellas si son molestas. Esta manera de almacenar las experiencias, si son positivas, crean una memoria emocional positiva y no daña nuestra psique. Pero si son negativas crean posibles traumas (sensación desagradable hacia algo sin recordar el origen de esta sensación) o recuerdos negativos que nos pueden bajar el estado de ánimo, tener ansiedad, sentir miedo o culpa, y un gran etc. Para una buena salud emocional, es importante que las experiencias de cada día se queden en el consciente, aceptando lo que hemos vivido sintiéndonos en paz y tranquilos.

  • Poner las yemas de dos o tres dedos de las dos manos sobre las eminencias frontales, con los ojos cerrados. Realizar solamente la presión suficiente para estirar ligeramente la piel. Mentalmente recordar visualizando como una película todas las situaciones tanto positivas como negativas que se haya vivido durante el día. Este ejercicio dura el tiempo que se necesite para poder revisar todo el día. El tiempo de ir pensando en todas las experiencias lo tienes que medir con tu sensación. Si sientes algo desagradable, puedes quedarte más tiempo en ella. Al final, mantienes la misma posición de los dedos y haces 3 respiraciones lentas  y profundas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2) Matemáticas del corazón

El poder del amor es la energía más sanadora y potente que existe y contrarresta cualquier sensación o emoción negativa que tengamos interiormente. Querernos, amarnos, aceptarnos, perdonarnos, tolerarnos, darnos las gracias y estar en paz con nosotros mismos es muy importante para sentir esta sensación de libertad, plenitud y tranquilidad tan importante para poder desconectar la mente y simplemente estar presentes con el ahora.  

  • Poner las manos en el corazón, notar sus latidos y su energía. Respirar armoniosamente mientras se visualiza la energía o la sensación del amor. Estar en contacto con uno mismo y empezar a repetir la frase: “me quiero, me amo, me acepto, me perdono, me tolero, doy las gracias por todo lo vivido y me siento en paz”, sin dejar de sentir cómo esta sensación de amor se expande interiormente por todos los espacios del cuerpo y entrar en una armonía y en una relajación profunda.

 

 

 

 

 

 

 

 

EQUILIBRIO ENERGÉTICO

3) Anclaje de Cook

Son dos posiciones corporales que ayudan a equilibrar el cuerpo energético, armonizando los meridianos de acupuntura, ayudándonos así a centrarnos, relajarnos y equilibrarnos. También nos ayudará a conseguir uno de los objetivos principales de la meditación, a poner la atención en algo concreto y a respirar pausadamente.

Haremos cada día las dos posiciones, cada una durante 2 minutos. Las dos posiciones se tienen que realizar con los ojos cerrados y la lengua apoyada en el paladar (puede ser boca cerrada o entreabierta). Respirar pausadamente visualizando y manteniendo la atención en cómo entra el aire por la nariz y cómo sale por la misma.

  • La primera posición es con las piernas cruzadas, una sobre la otra. Entrelazar las manos cruzándolas sobre el pecho. Tienes que probar que es más cómodo para ti, la pierna derecha o bien la izquierda encima.

 

 

 

 

  • La segunda posición consiste en poner en contacto todas las yemas de los dedos de las dos manos y apoyarlas sobre el pecho. Descruzar las piernas y unir los pies.

 

 

 

 

 

 ¡Espero que os haya gustado! Os animo a practicar los ejercicios, ya que es la mejor manera de saber si os funcionan.

Suscripción al blog

Técnicas de kinesiología para cuidarte: cómo relajarte por la noche | Contenidos relacionados