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La presión en el tratamiento reflexológico

A medida que un reflexólogo se vuelve más experimentado, se vuelve mejor en la detección de la cantidad de presión apropiada para un cliente en particular en un momento determinado. La presión debe variar de cliente a cliente, así como de reflejo a reflejo. Un tratamiento nunca debe ser incómodo y la cantidad de presión debe ser ajustada de acuerdo con el individuo. Un buen profesional siempre estará dispuesto a ajustar la cantidad de presión a utilizar.

Si se experimenta sensibilidad en cualquier área refleja, la presión ligera será la más adecuada y en particular se debe tener cuidado con los clientes que tienen determinadas condiciones, por ejemplo, si los pies son artríticos, el cliente es frágil, de edad avanzada o que tenga osteoporosis, etc.

Obviamente, si la anamnesis arroja luz sobre afecciones médicas, el profesional debe ser más consciente de los reflejos que pueden estar involucrados con esa afección, pero al mismo tiempo, mantener una mente abierta en cuanto a otros reflejos que “salen sensibles” y que pueden ser “indirectamente” involucrados.

Cuando aparece mucho dolor en la sesión, se reduce considerablemente la posible sanación que pueda tener lugar. También cuando la persona está estresada, esto bloquea el proceso de curación a gran profundidad. La persona está ejerciendo una resistencia a nivel inconsciente que se traduce en desinterés en mejorar o sanar. Por eso es más eficaz desarrollar sesiones más agradables en su conjunto, aunque conlleve realizar más sesiones, porque garantizamos un proceso de sanación más profundo.

Es importante que el reflexólogo aprenda a distinguir entre los diferentes tipos de sensibilidad, por ejemplo, un área puede estar sensible, pero la cantidad de presión se siente ‘buena’ y apropiada o el alivio de ‘algo’ frente al dolor, que es incómodo y puede ser causado por la atención inadecuada por parte del reflexólogo.

Al final de la sesión, el cliente debe experimentar sus pies con una sensación cómoda. Al finalizar la sesión muchos clientes acostumbran a afirmar que sienten hormigueo en sus pies o como si estuvieran ‘flotando’.

CUÁNTA PRESIÓN

Los indios nativos americanos dicen:

“Los pies caminan sobre la tierra y a través de este tu espíritu se conecta al Universo. Nuestros pies son nuestro contacto con la tierra y las energías que fluyen a través de ella”.

La cita anterior explica que nuestro cuerpo físico tiende un puente entre nuestra existencia ‘terrenal’ y nuestro ser “espiritual”. Nuestros cuerpos físicos son el vehículo con el que caminamos el camino de nuestra vida, nuestras experiencias de la vida, los sentimientos, los sentidos nos dan oportunidades de aprendizaje que pueden conducir a un crecimiento en todos los niveles.

El efecto de la presión a diferentes niveles puede ser explicado por el siguiente gráfico:

Suave                                                                        Duro


Etérico                                                                     Físico

Existe gran controversia en cuanto a la cantidad de presión que se debe utilizar durante un tratamiento. Algunos afirman que un ligero ‘toque de plumas’ sana a la persona en mayor medida, ya que se acerca a la persona en un nivel más sutil. Otros sostienen que, si no trabajas muy duro en un punto para disolver los cristales y despejar los bloqueos a los órganos, estos desequilibrios permanecerán. Ambas teorías son válidas, pero sin saber en qué nivel el desequilibrio apareció por primera vez, es extremadamente difícil discernir cuál de los dos extremos son apropiadas a cualquier persona en cualquier momento dado.

Como regla general, si aplicamos presión que se sitúa hacia el centro del gráfico (se puede notar presión sin duda, pero es cómodo) es decir, la presión que se encuentra entre lo puramente físico y el más “sutil” estamos tratando a los aspectos mentales, emocionales y físicos de la persona al mismo tiempo.

Nuestra vida moderna tiende a exigir un enfoque racional y organizativo de la vida, y como resultado la mayoría de la gente tiende a estar muy “en sus cabezas”. Un toque un poco más firme le ayudará a convertirse en más terrenal.

Además, para la mayoría de la gente les es difícil ‘relajarse’ si siguen llevando una gran cantidad de tensión en su cuerpo, así que la presión firme y confortable les ayudará a relajarse y cuanto más se relajan, más la curación se lleva a cabo en TODOS los niveles.

Como profesional, es necesario aplicar una cierta cantidad de presión con el fin de sentir los desequilibrios en cualquier reflejo (arenoso, burbujeante, etc.) y la mayoría de los clientes se sienten más satisfechos si sienten que sus pies han sido “realmente” tocados.

Un buen profesional será capaz de moverse a lo largo del gráfico durante toda la sesión de acuerdo con las necesidades del cliente.

Fuente: revista EdiReflex entre 2015 y 2018.

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